¿Nunca te has preguntado si se requiere mejor equipo para hacer más eficiente tu rutina? Creo que la mayoría de las personas que practicamos MTB hemos pasado por ese dilema.
Definitivamente que el uso de la tecnología ayuda a hacer mejor las cosas, sin embargo, no es determinante para el desempeño total de la rutina. Quizás al principio la tecnología suple las habituales carencias técnicas del ciclista, pero en el mediano plazo, no hay tecnología que reemplace la evolución técnica de la persona.
Acorde a un artículo que leí en la revista "Mountain Bike Action", la eficiencia al rodar se puede mejorar 25% simplemente atendiendo las siguientes recomendaciones:
- Ver al frente. Mantener tu vista unos 15 mts adelante de tu posición te ayuda a predecir la mejor ruta a seguir y tu estrategia para atacar lo que viene. La idea es enfrentar las menores sorpresas posibles.
- Relaja tus manos. Apretar demasiado el manubrio te resta balance y maniobrabilidad, te obliga a tensar la parte superior de tu cuerpo y te resta energía.
- Mantente relajado. Relajando tus manos y brazos, liberas la tensión en tus hombros y espalda. Mantenerte relajado te permite la flexibilidad para cambiar de posición y balance acorde a los requerimientos de la ruta.
- Levanta los codos. Adoptar esta posición obliga a tu cuerpo a formar un arco natural, mantener tu cabeza sobre el eje del manubrio y sostener una posición de ataque. La combinación de lo anterior te da mejor equilibrio y sensibilidad de manejo.
- No hacer movimientos innecesarios. Procura mantener estable la parte superior de tu cuerpo. Balancear la cabeza y los hombros desperdicia energía. Concéntrate en tu ritmo de respiración y usalo para mantener la cadencia de pedaleo.
- Pedalea. Trata de monitorear constantemente tu cadencia; algunas personas se sienten mas cómodas con frecuencias de 60 RPM y otras con 80 RPM. Requiere más resistencia el pedalear rápido y más fuerza el pedalear lento. Debes encontrar tu balance adecuado para la ruta.
- Pedalea con eficiencia. La idea es pedalear con el menor esfuerzo posible. Existen en el mercado diversas tecnologías de pedales acorde al gusto de cada quién. La mejor combinación será la que te permita aprovechar la energía tanto al subir como al bajar el pie.
- Relaja tus hombros. La habitualidad es tensar los hombros con el esfuerzo al pedalear; inconscientemente se "jala" el manubrio cuando las piernas ya no responden igual. Relajar tus hombros te permitirá aprovechar esa energía extra para cocentrarte en mover las piernas.
- Usa los cambios. Usa los cambios para mantener tu cadencia; es mas redituable usar los cambios que modificar tu cadencia a los cambios que tengas en ese momento. Leer el terreno a tiempo te permitirá escoger la velocidad apropiada para mantener la eficiencia. Recuerda que a menor cadencia mayor esfuerzo para obtener la misma velocidad.
- Respira. Entre más aire llega a tus pulmones habrá más oxígeno en tu sangre. Mantener un ritmo de respiración constante (aun en situaciones de peligro) permitirá a tu cerebro estar más despierto. Dejar de respirar en un momento de pánico limita la capacidad de respuesta del cuerpo.
Por:
Ramsés














